🚨¿Y si en lugar de enseñarles a resolver ejercicios, les enseñamos a crear proyectos que resuelvan problemas reales?

Imaginemos una clase de computación, el docente explica cómo funciona una herramienta de diseño, los estudiantes observan. Luego realizan algunos ejercicios. Finalmente entregan un trabajo y reciben una calificación.

¿Aprendieron?, probablemente sí, pero hagamos algo diferente. En lugar de decirles: «Hoy aprenderemos a utilizar esta herramienta de diseño.»

Planteemos otro desafío:

«Un pequeño negocio de nuestra comunidad necesita una nueva identidad visual. ¿Podemos ayudarlo?», de repente, la clase cambia,

  • Los estudiantes necesitan, investigar el negocio.
  • Comprender a sus clientes. Analizar su competencia.
  • Crear propuestas.
  • Diseñar un logotipo.
  • Elegir colores.
  • Presentar alternativas.
  • Recibir opiniones.
  • Corregir y finalmente entregar una solución.

La herramienta tecnológica sigue siendo la misma, pero ahora existe un propósito. Eso es lo poderoso del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).

¿Qué cambia cuando el estudiante trabaja en proyectos?

Cambia prácticamente todo. El estudiante deja de ser únicamente quien recibe instrucciones y comienza a tomar decisiones.

  • Tiene que investigar.
  • Preguntar.
  • Proponer.
  • Crear.
  • Equivocarse.
  • Volver a intentar.
  • Trabajar con otros y defender sus decisiones.

La OCDE, mediante su marco Learning Compass 2030, plantea la importancia de desarrollar la agencia del estudiante: la capacidad de participar activamente y tomar decisiones sobre su aprendizaje y su futuro.

El aprendizaje basado en proyectos encaja precisamente con esta visión.

🚀 Pero hay algo todavía más importante

Un proyecto puede comenzar con una pregunta aparentemente sencilla:

¿Qué problema podemos resolver? y esa pregunta puede cambiar completamente la mentalidad de un adolescente. Porque ahora tiene que observar su entorno, quizás descubre:

  • Que un negocio cercano no tiene presencia digital.
  • Que una organización necesita mejorar su comunicación.
  • Que una asociación no sabe promocionar sus productos.
  • Que los estudiantes de otro grado necesitan una plataforma de información.
  • Que una comunidad necesita una campaña de concientización.
Entonces aparece una oportunidad: utilizar lo aprendido para crear una solución 💻 y aquí aparece la tecnología

La computación deja de ser simplemente:

  • «Aprender Word.»
  • «Aprender Excel.»
  • «Aprender PowerPoint.»
  • «Aprender un programa de diseño.»

Para convertirse en:

«¿Qué podemos crear con estas herramientas?»

  • El estudiante puede diseñar una marca.
  • Crear una página web.
  • Desarrollar una aplicación.
  • Construir una tienda virtual.
  • Diseñar una campaña de marketing.
  • Analizar datos.
  • Crear contenido utilizando Inteligencia Artificial.
  • Desarrollar un prototipo.
  • Incluso presentar una idea de negocio.
  • En ese momento, el curso de computación adquiere una nueva dimensión.

Ya no enseña solamente herramientas, enseña a utilizarlas para crear.

📊 ¿Funciona realmente el aprendizaje basado en proyectos?

La evidencia disponible es prometedora. Una revisión de literatura realizada por MDRC encontró una relación positiva entre el aprendizaje basado en proyectos y resultados como participación, motivación y autoeficacia, aunque también señala que la evidencia debe seguir fortaleciéndose y que la calidad de implementación es fundamental.

Además, un estudio experimental con 3.645 estudiantes de cinco distritos urbanos de Estados Unidos encontró que los estudiantes que participaron en cursos AP con aprendizaje basado en proyectos superaron en 8 puntos porcentuales a sus pares de cursos tradicionales.

Esto nos deja una enseñanza importante:

No basta con decir «trabajaremos por proyectos».Un buen proyecto necesita:

✔️ Un problema o desafío auténtico.
✔️ Investigación.
✔️ Toma de decisiones.
✔️ Creación de un producto o solución.
✔️ Trabajo colaborativo.
✔️ Retroalimentación.
✔️ Presentación pública.
✔️ Evaluación del proceso y del resultado.

Por eso, hacer una simple manualidad y llamarla «proyecto» no transforma la educación.

El verdadero ABP exige propósito, investigación, creación y reflexión.

🌎 ¿Y qué tiene que ver esto con el emprendimiento?

Muchísimo. Porque emprender también comienza con una pregunta: ¿Qué problema puedo ayudar a resolver?

Un estudiante que aprende mediante proyectos está desarrollando, sin darse cuenta, muchas de las habilidades que necesitará posteriormente para emprender:

Observar → investigar → idearcrearprobar recibir feedbackmejorarpresentar.

Ese ciclo puede comenzar perfectamente en secundaria, no necesitamos esperar a que el joven ingrese a la universidad, no necesitamos esperar a que tenga 25 años.

Podemos comenzar ahora.

Porque una escuela que enseña a sus estudiantes a crear soluciones está haciendo algo mucho más importante que enseñarles una herramienta tecnológica: Está enseñándoles a pensar como creadores.

💡 Reflexión del día

«Un proyecto no es una tarea más. Es una oportunidad para demostrarle al estudiante que sus conocimientos pueden convertirse en algo que existe en el mundo real.»


📊 Dato destacado

En un estudio experimental con 3.645 estudiantes, quienes participaron en cursos con aprendizaje basado en proyectos obtuvieron resultados académicos superiores a los estudiantes de cursos tradicionales.

Fuente: Lucas Education Research / University of Southern California, estudio publicado en 2021.

 

💬 Pregunta para generar interacción

Si fueras docente de secundaria y tuvieras que plantear un proyecto tecnológico para tus estudiantes, ¿qué problema de tu comunidad les pedirías resolver?

💻 Un negocio sin presencia digital.
🌱 Un problema ambiental.
🏫 Una necesidad del colegio.
📱 Una solución mediante una aplicación.
🛒 Un proyecto de comercio electrónico.
🤖 Una solución utilizando IA o robótica.

Te leemos en los comentarios.

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